La identidad no es un logo, es un universo

 
 

Hoy quiero contarte algo que veo una y otra vez al acompañar marcas:
muchos creen que una identidad se construye con un logo bonito,
cuando en realidad nace de algo mucho más profundo:
de saber quién eres y qué propósito te sostiene.

Una marca sin estrategia es como un planeta sin atmósfera:
puede verse bien desde lejos,
pero nada vive realmente ahí.

Cuando definimos tu propósito, tus valores y tu territorio,
lo que estamos creando no es diseño…
sino gravedad.
La fuerza que mantiene todo unido: tu voz, tus decisiones, tus clientes, tu energía.

Mi invitación hoy es simple:
antes de preocuparte por colores o tipografías, pregúntate:
¿Qué quiero sostener?
¿Qué verdad deseo defender?
¿Qué energía quiero que sienta quien entra a mi universo?

Porque eso —y no el logo—es lo que hará que tu marca
brille sola,
sin necesitar permiso,
ni sobreesfuerzo,
ni validación externa.

Con cariño,
Janette M.

 
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