Instantes, café y letras

 
 

Algunas veces olvido lo buena que es la vida.

Me he centrado tanto en el dolor, en los problemas, en las soluciones y en dejar ir, que, olvido que vivir también es sólo existir.

Miro a mi alrededor y no veo caos, me parece fascinante este pequeño y breve momento. Se acerca el atardecer, el viento sopla, se respira la calma, la naturaleza está presente en los árboles del parque, en las ardillas que buscan alimento, en las aves que trinan mientras regresan a su nido, en el color del cielo que comienza a cambiar mientras avanza la hora.

Frente a mí hay una taza de café y una banderilla de pan. Suena la música en mi reproductor y llega a mis oídos a través de mis audífonos y ésta a su vez llega a mi alma, alegrándola. Moments de Hollow Coves me parece un buen match para gozar este pequeño instante.

Por ahora no todo está resuelto, pero lo estará. Por ahora el dolor no se ha ido, pero desaparecerá. Por ahora los recuerdos me invaden, pero pronto serán memorias. Por ahora soy un caos, pero pronto seré calma.

Porque ningún mal dura 100 o 1000 años. Porque me esforzaré en cambiar la dirección. Porque la vida puede ser dura y cruel a veces, pero también puede ser dulce, buena y sorprendente.

No estoy sola, y lo agradezco. Todo es cuestión de tiempo.

No te rindas. No te frenes. No tengas miedo. ¿Cuándo nos hemos rendido? Nunca. Y esta no será la primera vez.

Respira, guarda el momento, confía.

Ahora ve y haz que las cosas sucedan.

Con cariño,
Janette M.

 
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